Dos momentos mágicos para disfrutar de este tradicional refugio en el Cerro López y  de las vistas a la bahía homónima y el lago Nahuel Huapi:

Por la mañana o el atardecer
Desde que los buscan por el hotel y los trasladan hasta la base del Cerro López se empieza a respirar la aventura. Desde allí ascenderan en vehículos 4×4 por un escarpado camino de montaña enmarcado por un bosque de coihues centenarios y altas lengas. Cada curva del camino es un mirador natural hacia la inmensidad del Parque Nacional Nahuel Huapi.

Luego iniciaran una caminata por la montaña equipados con raquetas de nieve. Durante el recorrido de una hora y media aprox. el guía les contará datos interesantes acerca del lugar y sin dudas se asombraran con las bellezas naturales que este lugar tiene para ofrecerles. Una vez de vuelta en el refugio, si la travesía la realizan por la mañana, los esperarán con una riquísima fondue de quesos para almorzar y si prefieren disfrutar de un atardecer único lo acompañan con una fondue de chocolate.